August 18, 2022 | GESTIÓN INTEGRAL DE RIESGOS

Primer paso para la prevención de riesgos en AL: identificar y monitorear las PEP

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A pesar de causar pérdidas multimillonarias cada año, obstaculizar los negocios y afectar directamente al bienestar de la población, la corrupción sigue siendo un mal endémico en América Latina, que hoy parece estar aún más expuesta al problema que antes de la pandemia. Por ello, las empresas que operan en la región deben reforzar sus programas de prevención de riesgos, recurriendo a todas las medidas a su alcance, como la identificación y el monitoreo de las PEP, para evitar verse involucradas en delitos financieros. 

  1. Según el Índice de Capacidad de Combate a la Corrupción (CCC), que desde 2019 evalúa anualmente la competencia de los países latinoamericanos para identificar, castigar y prevenir la corrupción, la región está hoy más expuesta al problema que antes de la pandemia.
  2. Entre las diversas medidas utilizadas internacionalmente para combatir los delitos financieros, tenemos la clasificación de las Personas Políticamente Expuestas (PEP) y el monitoreo de sus actividades financieras.
  3. El problema es que identificar una PEP no siempre es fácil. Esto se debe a que pueden entrar en la categoría individuos que van mucho más allá de las autoridades y los políticos fácilmente reconocibles. 

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Si fuese entrevistado para una encuesta sobre los principales problemas de América Latina, ¿qué problemas destacaría? ¿Falta de saneamiento básico, educación, salud pública de calidad, pobreza? Bueno, probablemente todos estos males serían fácilmente citados en la supuesta encuesta, porque saltan a los ojos de cualquiera que conozca o tenga negocios en la región, pero existe algo histórico y (directa o indirectamente) vinculado a todo esto y que muchas veces termina siendo dejado de lado o, peor, visto como una característica cultural: la corrupción.  

Aunque no es algo exclusivo de las naciones latinoamericanas, la corrupción es considerada en estos países como un mal endémico que genera pérdidas multimillonarias cada año, ahuyenta las inversiones extranjeras, dificulta los negocios y afecta directamente al bienestar de la población. Y según el Índice de Capacidad de Combate a la Corrupción (CCC), que desde 2019 evalúa anualmente la competencia de los países latinoamericanos para identificar, castigar y prevenir la corrupción, la región está hoy más expuesta al problema que antes de la pandemia, cuando se iniciaron los registros. 

La encuesta, realizada en quince de los veinte países de América Latina, constató un descenso en la eficacia e independencia de las agencias anticorrupción en casi todas estas naciones, y destacó que hubo caídas significativas en los indicadores de las dos mayores economías: Brasil y México. "En un momento en que la inversión extranjera y nacional en América Latina se enfrenta a la mayor caída en varios años, las crecientes dudas sobre la aplicación del Estado de Derecho y la calidad de las instituciones judiciales están minando la confianza de los negocios", subraya el informe del CCC.

Brasil presenta uno de los resultados más preocupantes de este indicador en la región, con la mayor caída de puntos entre los quince países analizados. Según la CCC, esto se debe, entre otros factores, al nombramiento de funcionarios percibidos como menos independientes por el presidente Jair Bolsonaro para liderar la Policía Federal y el Ministerio Público. México, por su parte, registró un descenso en su puntuación por tercer año consecutivo, a pesar de los supuestos esfuerzos del presidente Andrés Manuel López Obrador por desenmascarar la corrupción que, según él, prevaleció en el país durante los gobiernos anteriores al suyo, iniciado a finales de 2018.

Índice de Capacidad de Combate a la Corrupción (CCC) en AL (del país más capaz al menos capaz)

Fuente: Índice de Capacidad de Combate a la Corrupción (CCC)

Daños globales, consecuencias locales

Aunque no hay datos específicos para América Latina -pese a que las redes de corrupción pueden originarse en un lugar específico, pero siempre se desbordan a otros continentes-, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la corrupción provoca pérdidas de aproximadamente 200 mil millones de reales al año. Para hacernos una idea de lo que estamos hablando, se calcula que hasta el 5% de la riqueza producida anualmente en el mundo se desvía mediante esta práctica.

Por ello, para cambiar esta realidad -que es global pero que afecta sobre todo a los países con menor capacidad para enfrentar la corrupción, como los mencionados anteriormente-, vemos a varias entidades internacionales haciendo esfuerzos para endurecer el ámbito regulatorio. Entre las diferentes medidas utilizadas internacionalmente para combatir los crímenes financieros, tenemos la clasificación de las Personas Políticamente Expuestas (PEP) y el seguimiento de sus actividades financieras, que es lo que trataremos más adelante en este post.

Pero, ¿qué es una PEP?

Las Personas Políticamente Expuestas (o simplemente PEP) son individuos sometidos a una supervisión especial de sus movimientos financieros y fiscales con el objetivo de prevenir la corrupción y, más específicamente, el lavado de dinero. Sin embargo, la clasificación de lo que es una PEP puede cambiar de un país a otro. En Brasil, por ejemplo, la Resolución nº 29 del Coaf (Consejo de Control de Actividades Financieras), define a las Personas Expuestas Políticamente como aquellas que desempeñan o hayan desempeñado, en los últimos cinco años, cargos, empleos o funciones públicas relevantes, así como sus familiares de segundo grado (o personas con una relación cercana).

Estos ciudadanos suelen pasar por un intenso escrutinio de las instituciones financieras que mueven su dinero y, siempre que hay transacciones sospechosas, se levanta una bandera roja y se dirigen a los organismos de inteligencia financiera del país -por ejemplo, en Brasil, el Consejo de Control de Actividades Financieras (COAF); en México, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF).

Así, uno de los primeros pasos en cualquier cartilla de gestión de compliance y análisis de riesgo empresarial es la máxima atención a esta información a la hora de establecer relaciones de negocios con terceros, ya sean socios, proveedores o incluso clientes. El problema es que identificar a una PEP no siempre es algo fácil. Esto es porque pueden entrar en esta categoría los individuos que van más allá de las autoridades y los políticos fácilmente reconocibles. ¿Cómo saber, por ejemplo, quiénes son parientes de segundo grado o personas que tienen "relaciones estrechas" con las PEP?

Comprometerse con una PEP: más fácil de lo que cree

Un buen ejemplo de lo complejo que es este proceso se puede extraer de la actual investigación por corrupción que involucra al expresidente mexicano Enrique Peña Nieto, que gobernó el país latinoamericano entre 2012 y 2018.

La Fiscalía General de la República (FGR) de México está investigando a Peña Nieto por posibles "operaciones con recursos de procedencia ilícita" por más de 26 millones de pesos (unos 1,25 millones de dólares). "Estos recursos fueron transferidos por un familiar consanguíneo, desde una cuenta en México a España, y este familiar también usó para estas operaciones a un hermano del ex presidente, enviándole cheques", explicó Pablo Gómez Álvarez, jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) del país. Este "familiar" del ex presidente había llegado a retirar un total de 189 millones de pesos en efectivo (9,1 millones de dólares) y a realizar depósitos por 47 millones de pesos (2,2 millones de dólares) entre 2013 y 2022. Además, la UIF detectó que Peña Nieto tiene vínculos empresariales con dos empresas, cuyos nombres aún no fueron revelados, con "irregularidades fiscales y financieras".

Desde el inicio del mandato de López Obrador, la justicia mexicana investiga a varios ex miembros del gobierno de Peña Nieto, y el actual presidente ha declarado en más de una ocasión que está obligado a entregar informaciones a la Fiscalía General de la República (FGR) sobre personas "políticamente expuestas".

Ante el panorama expuesto, imagine, por ejemplo, que su empresa estuviera operando en México durante los últimos diez años y no tuviera un programa de compliance y monitoreo de riesgos adecuado para el país. ¿Cuál cree que sería la probabilidad de que su organización, en algún momento, hubiera estado involucrada con alguna PEP vinculada a la red de operaciones bajo investigación? 

Riesgos ocultos

En primer lugar, sin embargo, es necesario aclarar que una PEP no puede ser considerada automáticamente como alguien con quien no se puede hacer negocios. No es eso. Sin embargo, siempre que se identifiquen, debe realizar un análisis exhaustivo del caso, porque al contratar a alguien que está políticamente expuesto, su empresa puede correr algunos riesgos. Paralelamente a los riesgos fiscales y financieros (ya bien conocidos por cualquier empresario y que pueden suponer desde la evasión fiscal hasta las transacciones con dinero de origen desconocido), existen también los riesgos de reputación, cada vez más relevantes para las empresas que necesitan satisfacer a las nuevas generaciones de consumidores extremadamente atentos a la ética empresarial.

Así pues, aunque relacionarse con las PEP no sea exactamente sinónimo de riesgo, mantener relaciones comerciales con quienes entran en esta categoría puede tener consecuencias irreversibles. Como vimos en el ejemplo de México, muchas veces, uno de los eslabones de la larga e intrincada cadena de PEPs de un gobierno puede estar bajo investigación o incluso involucrado en actividades ilegales. Y eso bastaría para que el buen nombre de su empresa, construido a lo largo de los años, se viera empañado de forma indeleble.

Por tanto, identificar y vigilar a las PEPs -y conviene recordar que estamos ante un universo de decenas de miles de individuos que encajan en algún caso de esta clasificación- es una forma de evitar problemas legales, de reputación y, si estamos computando aquí las posibles multas, también financieros.

La inversión en tecnología, la mejor reacción

Frente a este cuadro, sin duda preocupante, la buena noticia es que las empresas han tomado conciencia de la importancia de mejorar sus programas de prevención de riesgos y de compliance, ya sea por el reciente endurecimiento de las medidas normativas en todo el mundo o por temor a los daños a la reputación.  

Según el Informe Global de Riesgos y Compliance de Refintiv, el 86% de los profesionales encuestados está de acuerdo en que las soluciones digitales innovadoras los ayudan a identificar los crímenes financieros en sus operaciones, y pensando en eso, dicen que han buscado aumentar sus gastos en tecnología. En la misma encuesta, cuando se pregunta por las principales áreas de inversión relacionadas con la prevención de crímenes financieros, la mayoría (57%) revela que ha estado invirtiendo en automatización y digitalización.

World-Check: inteligencia global con enfoque local

En respuesta a esta creciente demanda, y como pionera en bases de datos de inteligencia de riesgos y con una fuerte capacidad de investigación global, Refinitiv viene ayudando a sus clientes a combatir las amenazas cotidianas y a proteger su reputación.

A medida que se endurecen las exigencias normativas (y se aprueban nuevas leyes), las organizaciones se enfrentan al desafío de evaluar, monitorear y revelar los riesgos, al tiempo que necesitan seguir siendo competitivas. Por ello, desde su lanzamiento, World-Check Risk Intelligence ha atendido las necesidades de los principales bancos, instituciones financieras, empresas, fuerzas del orden, gobiernos y agencias de inteligencia de todo el mundo para evaluar las informaciones sobre sus clientes y los riesgos de terceros.

Incluso World-Check Risk Intelligence es considerado el principal proveedor de datos para el monitoreo de las PEP, la investigación del lavado de dinero (AML) y la prevención de los crímenes financieros. A través de su búsqueda exhaustiva de noticias negativas en los medios de comunicación, actúa como un sistema de alerta anticipada de riesgos ocultos.

Soluciones que van más allá de las PEP

Cerca del 35% de los datos de World-Check provienen de informaciones sobre sanciones, listas de alertas, normativas o de autoridades policiales. El 65% restante consiste en información sobre las PEP, así como sobre las personas y empresas que no figuran en las listas oficiales pero sobre las que existen informaciones de que están relacionadas con partes sancionadas o que fueron investigadas o condenadas por participar en crímenes financieros, esclavitud y actividades relacionadas con violaciones de los derechos humanos.

Sin embargo, sabemos que un proceso de verificación de riesgos eficiente va más allá del uso de las listas de PEP y de sanciones. Por ello, World-Check no sólo ofrece informaciones sobre las personas políticamente expuestas (PEP), sino también sobre individuos, organizaciones, puertos, barcos y aviones de alto riesgo.

Como autoridad de confianza para descubrir riesgos ocultos, la inteligencia de World-Check viene del dominio público, está desduplicada, estructurada en perfiles individuales y vinculada a la inteligencia artificial para descubrir y tejer redes de relaciones entre empresas y/o personas. Cada acción está apoyada por un proceso de investigación meticuloso, controlado y regulado. Además de un 100% de cobertura de las sanciones, las informaciones adicionales basadas en el riesgo provienen de una amplia investigación de los medios de comunicación mundiales realizada por más de 400 analistas de investigación, que trabajan en más de 60 idiomas y cubren 240 países.

World-Check ofrece una base de datos mundial actualizada con más de 5,1 millones de perfiles de personas e instituciones, que incluye:

●     Lista global de las PEP con la interpretación local de cada país.

●     Lista de terroristas, narcotraficantes, delincuentes y personas sancionadas en todo el mundo.

●     Más de 2.000 listas restrictivas, de las cuales 983 son sanciones oficiales (incluyendo DFAT, OFAC, ONU).

●     Más de 13.700 fuentes adicionales (medios de comunicación y organismos de control de todos los países).

●     Sanciones explícitas e implícitas.

●     Datos de los implicados en los temas de riesgo, sus redes de asociados y conexiones, redes e involucrados.

●     Base de datos actualizada los 365 días del año, dos veces al día (cada 12 horas) certificada por ISAE 3000.

●     Contenido garantizado por nuestro equipo de investigadores dedicados a tiempo completo (sin costo adicional).

●     El contenido se desduplica, se analiza y se perfecciona para minimizar los falsos positivos.

●     Algoritmos de inteligencia para la detección precoz de riesgos.

Integración de datos

Se puede acceder a los datos de World-Check a través de plataformas desarrolladas con fines de monitoreo, APIs y software de socios seleccionados. Esto simplifica el proceso de monitoreo contra el lavado de dinero, las sanciones, la financiación del terrorismo, el soborno y la corrupción y los crímenes financieros, además de permitir un análisis detallado de las redes y relaciones de las Personas Políticamente Expuestas (PEPs), así como de diversos riesgos específicos de terceros.

Sin embargo, es importante destacar que World-Check pretende alertar a los usuarios sobre posibles riesgos y situaciones en las que una investigación más profunda puede justificarse. Pero esto no implica que las personas incluidas en WorldCheck representen necesariamente un riesgo real.